lunes, 13 de agosto de 2012

Diez días sin decir nada...

Han pasado diez días desde la última vez que escribí algo aqui. Pero es que no quería ser el típico tio pesado, que no paraba de contar lo mismo una y otra vez, odio a la gente quejica y no quería ser uno de ellos. Y es lo único que podría haber hecho estos días, quejarme amargamente. No ha habido un solo día en estos díez ultimos, que no haya querido fumar, tengo escondidos cuatro cigarros, los cuatro que me quedaron cuando decidí dejar de fumar, no los he tirado, porque me ayudan a no volverme loco, saber que tengo tabaco en casa y que si "quisiera" podría fumar, me ayuda a ratificarme en mi voluntad de seguir aguantando el sindrome de abstinencia.
He engordado, si ya sabía que esto podría pasar, no ha sido mucho, unos tres kilos, y estoy saliendo a correr tres días por semana, y aunque no lo pueda creer, estoy evitando el picoteo, no quiero pensar cuanto habría engordado sin ir a correr y picoteando por la ansiedad.
Lo bueno, lo único bueno, hoy me he dado cuenta que me siento bien, físicamente bien, no me falta el aire al subir una cuesta, no siento cansado, no me levanto tosiendo y esputando, me siento sano. Y lo curioso es que no es que antes me sintiese enfermo, pero si noto ahora la diferencia, si ahora me siento bien, me siento sano, será porque realmente es cierto. 
En fin, no me arrepiento, he sufrido, estoy sufriendo y sé que sufriré aún más, pero comienza a merecer la pena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario