El craving es el síntoma más chungo y jodido, del
síndrome de abstinencia del tabaco. Y lo sé, porque ahora mismo lo estoy
sufriendo. Es la necesidad absolutamente imperiosa de fumarse un cigarro, es
una ola de ansiedad que te sumerge brutalmente, es cierto que dura un minuto,
dos como mucho, pero vuelve pasados unos diez o quince minutos. Al parecer el
craving estará tocándome las narices las seis primeras semanas de abstinencia y
después irá desapareciendo. Aún no he completado una semana, estoy en mi quinto
día. Voy a necesitar mucha fuerza de voluntad.
Hay algunos trucos que me sirven con el craving,
beber pequeños sorbos de agua, cambiar inmediatamente lo que estaba haciendo
cuando lo siento, por otra actividad. Inspirar profundamente y soltar el aire
muy lentamente, también me sirve para aplacar el terrible craving. Y lo que más
me relaja es salir a correr, mínimo tres kilómetros y medio.
Con respecto a craving, al parecer el 85% de los
fumadores que dejan el tabaco, tienen este síntoma, es el peor de todos y el
que provoca el mayor número de recaídas. Pero conociendo a tu enemigo, debe de
resultarte más fácil vencerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario